Pilar Sevilla Rodríguez

Cada día es más difícil encontrarnos con un niño ensimismado en la lectura de un libro, nos resulta más sencillo encontrarlos pegados a una pantalla, viendo vídeo dibujos o entretenidos en inacabables partidas. Por eso, es espacio familiar resulta ideal para cambiar estos hábitos y gracias a la amplia oferta editorial que tenemos a nuestro alcance, cuenta con unas posibilidades inigualables para crear lectores, porque el lector no nace, se hace.

Leer juntos, permite a padres e hijos compartir momentos inolvidables y comunicar sentimientos. Los momentos compartidos de lectura refuerzan lazos afectivos y crean en los peques sensaciones y recuerdos perdurables para toda la vida. Pero leer no es un ejercicio trivial, ni animar a leer una tarea puntual. Ambas acciones forman parte de un proceso que se va consolidando y da sus frutos con el transcurso del tiempo y en el que empezar cuanto antes es muy importante.

Desde Caperucita Rosa apostamos siempre por la lectura y con esta actividad de la “Biblioteca de aula” os animamos a:

Buscad tiempo y un lugar para leer con ellos

y hacer de ese momento una rutina diaria y un tiempo especial. No es necesario hacerlo todos los días, pero convertirlo en algo cotidiano ayudará a los más pequeños a valorar la lectura.

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Cread espacio en casa para tener libros

para que los niños puedan acceder a cuentos de forma cómoda y natural. Crear una biblioteca para ellos reforzará sus sentimientos de pertenencia y afecto a los libros.

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Haced de la lectura un tiempo divertido,

cuando los niños son pequeños se pueden leer las historias jugando con la voz, cantando o entonando las distintas emociones de los personajes.

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Sed modelos a imitar,

el ejemplo es importante, los niños imitan lo que ven. Optar por un periódico, revista o libro les demostrará que leer para vosotros es importante.

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Visitad con ellos librerías o bibliotecas,

nunca es demasiado pronto ni demasiado tarde. Son espacios donde se puede encontrar el libro que requiere cada lector y una gran variedad de títulos nuevos.

Pero lo más importante, leer no debe ser
una obligación, ni para vosotros ni para vuestros hijos, si no un placer que podéis descubrir juntos.

¿Qué les gusta leer a los niños?

Hemos decidido centralizar la respuesta en los niños de 0-3 años que son los que nos ocupan. Para estas edades hay que buscar historias que faciliten la participación de los más pequeños -y las situaciones que sean reconocibles por el pequeño lector.

Conviene tener a mano libros de imágenes, libros sobre el mundo que les rodea, cuentos con sororpresa que incluyan solapas o troqueles para manipular.

Por eso nuestra recomendación es:

  • De 0 a 6 meses: libros de materiales blandos que se puedan manejar sin peligro. Son también recomendables las primeras narraciones orales (nanas, retahílas, canciones….)
  • De 6 a 12 meses: libros-juguete, realizados con material resistente, fáciles de manejar, con imágenes realistas del entorno más inmediato del niño.
  • De 1 a 2 años: libros de diferentes formatos y con ilustraciones que varíen de estilo y técnica para hacer una lectura más de imágenes que de textos..
  • De 2 a 3 años: libros con historias secuenciadas, para hacer relecturas incrementando el contenido de la historia, comentar las ilustraciones y dialogar sobre lo que pasa, invitándoles así a que se expresen.

Creedme si os digo que detrás de la elección de cada libro que forma cada biblioteca de aula hemos puesto todo nuestro amor, toda nuestra ilusión para que a vuestros hogares lleguen libros que esperamos os ayuden en este reto de formar lectores, incluso con la secreta esperanza de que algún título se os quede para siempre muy cerquita del corazón.

No cejaremos en el empeño de trabajar para que un cuento ilumine su expresión y sea su mejor opción para el entretenimiento…..¿os animáis a hacer este camino juntos?

Si nuestros hijos dejan de leer, o nunca han tenido ese hábito, si no llegan a interesarles los cuentos, será en definitiva porque nosotros, la comunidad en la que han nacido, ha dejado de ser visitado por los sueños y hace tiempo que no tiene gran cosa que contar, ni de sí misma ni del mundo que la rodea. No les culpemos por ello, preguntémonos nosotros, como el gigante del cuento, dónde se oculta nuestro corazón y qué ha sido de los sueños y anhelos que una vez lo poblaron”

Gustavo Martín Garzo

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Pilar Sevilla Rodríguez

SI OIGO ALGO…. LO OLVIDO

A través de los sentidos se reciben las primeras informaciones del entorno y se elaboran las percepciones y las sensaciones, constituyendo los procesos básicos de conocimiento. Viendo, oyendo, tocando y explorando el entorno mediante el movimiento, el niño va asimilando experiencias y descubriendo los objetos y sus características.

SI VEO ALGO… LO RECUERDO

Por eso, y como complemento a las distintas actividades programadas para este curso, en Caperucita Rosa dedicaremos un tiempo a mancharnos, divertirnos y experimentar con todas estas sensaciones desde el punto de vista de la expresión plástica.

SI VIVO ALGO… LO APRENDO

A partir de las sensaciones y las percepciones se van formando los procesos superiores del conocimiento, la inteligencia y el lenguaje. Por eso es importante estimular y trabajar los sentidos, a fin de mejorar el mundo cognitivo del pequeño. La riqueza de estímulos sensoriales beneficia al pensamiento, al lenguaje y a la inteligencia de los niños.

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