CONFIASTEIS en que se desarrollaría, en que crecería y en que llegaría un día que estaría listo para nacer; estaba preparado para ello por naturaleza.

CONFÍA en que llegará un día que estará maduro para ello. El desarrollo infantil NO es una carrera, es importante respetar su tiempo, su ritmo, su naturaleza (y no el que, a nosotros, los adultos, nos gustaría)

Recuerda, no podemos «enseñar» a controlar esfínteres, pero sí ACOMPAÑAR el proceso.

El niño y niña sano acabará controlando esfínteres, nosotros tenemos el mando sobre cómo pueden vivir ese proceso.

 

¿Qué es?

El control de esfínteres es un proceso, significa entonces que lleva su tiempo y diferentes momentos. Pues algo que a los adultos nos parece tan sencillo, implica mecanismos neurológicos, motores y emocionales que deben funcionar de forma coordinada.

El cerebro también tiene un gran papel en este proceso, entre otras cosas es el encargado de decidir cuándo se puede hacer pis y cuando no, de tomar conciencia del cuerpo, cuándo avisar… pero el cerebro humano tampoco está maduro al nacer, la parte de la corteza, que decide, que inhibe el hacerlo si no es adecuado, que avisa… es de las últimas en madurar. En el medio del cerebro, se encuentra el sistema emocional, por lo que toda la información de los esfínteres y su vivencia pasa por las emociones antes de llegar a la corteza, de ahí que cobre gran importancia cómo el niño viva el proceso del control de esfínteres. Una vez de la información llega a la corteza, vuelve a bajar por la médula hasta la vejiga.

Con la información que hoy tenemos, vemos que controlar los esfínteres es mucho más complicado que simplemente sentar al niño en un orinal a unas horas determinadas y que es un proceso de maduración y no de aprendizaje.
Los niños y las niñas primero se dan cuenta de que han hecho pis o caca después de hacerla, más adelante toman conciencia de que está saliendo el pis o la caca mientras está saliendo y antes poco a poco van discriminando las señales que les envía su cuerpo antes de comenzar a salir el pis o la caca, y pueden anticipar lo que va a ocurrir, dejar lo que están haciendo y buscar un lugar adecuado para ello.

Es importante: no confundir las primeras señales creyendo que el niño o niña ya está preparado para dejar el pañal.

¿Cuándo empezar?

Conforme el niño y la niña crece, va madurando su sistema nervioso, pero no todos los niños y niñas maduran a la vez.

Es un proceso que necesita tiempo y que presenta múltiples avances y retrocesos.

Como los niños y niñas nacen en todos los meses del año y además cada uno madura a su ritmo, habrá niños que dejarán el pañal en verano, otros en otoño, otros en primavera y otros en invierno. Se suele esperar al verano para “quitar el pañal” pero si un niño o niña está preparado, mojará poca ropa

¿Están preparados?

Algunas de estas señales son:

  • Pregunta qué es lo que estamos haciendo en el váter (siempre y cuando nos vean),es decir, tiene curiosidad.
  • Se quita y baja la ropa.
  • Quiere sentarse al váter o al orinal (por voluntad del niño o niña, no porque el adulto lo sienta, ni porque el adulto le crea una rutina, le premia o insiste)
  • Se esconde para hacer caca (como los adultos).
  • Empieza a decir que se ha hecho pipi o caca después de hacerlo (que tome conciencia no nos indica que controle sus esfínteres), después empieza a nombrarlo mientras lo hace y por último aprende a avisar antes.

Hay que tener en cuenta que el control de la orina nocturno es diferente del diurno, se debe a una hormona, por lo que es un mecanismo diferente y más lento

¿Qué podemos hacer ?

En primer lugar, es muy importante comunicación y trabajo en equipo entre familia y escuela, como todas las cosas que tienen que ver con los más pequeños si trabajamos JUNTOS les resultará más sencillo y se alcanzará antes la meta. Por eso, es muy importante busca el momento óptimo para ponernos a ello (que no coincida con la llegada de un hermanit@, con la retirada del chupete, que sea una época sin estrés o sin mucha carga laboral de los papás) sobretodo porque precisa dedicación.

El sábado por la mañana al levantarse, le quitáis el pañal y les sentáis en el WC con adaptador (sobre todo porque no se acostumbren al orinal ya que aquí al haber muchos niños no se usan por motivos higiénicos) estáis con ellos un ratito (el tiempo que se sientan cómodos) y observáis si han hecho pis o no. Si no ha hecho, el tiempo de volver a sentarnos un rato deberá ser menor, mientras que si lo ha conseguido podréis alargarlo. Sois vosotros quienes que tenéis que manejar estos tiempos porque incluso con el control de esfínteres adquirido es muy complicado que ellos lo pidan, entre otras cosas porque tienen otras prioridades, por ejemplo, jugar. Es importante la CONSTANCIA, no es recomendable que los primeros días les volvamos locos te quito el pañal en casa, vamos de visita te lo pongo, te lo quito otro rato…si no es el momento adecuado…mejor posponerlo.

En estos primeros días el pañal se volverá a poner para la siesta y por supuesto para la noche desde el principio (aunque duerman con pañal) evitar la ingesta de mucho líquido a última hora, sentarles justo antes de dormir y después ya ponerles el pañal y por la mañana a primera hora quitarlo (así tendremos una referencia de cómo evolucionaba el control nocturno para poder afrontar este nuevo reto cuando estén listos).

El lunes ya vendrán al cole sin pañal (podéis poner un empapador de los de algodón en la silla del coche por si hay algún escape) y con la mochila llena de mudas y bolsas de plástico para separar lo limpio de lo mojado.

Los días complicados deberían durar como mucho una semana, esto no quiere decir que el día 8 ya lo tenga controlado perfectamente, si no que los escapes cada vez serán más puntuales, si no es así, quizás no sea el momento de afrontar este reto y no pasa nada…. paramos y más adelante lo intentamos de nuevo. Es un proceso muy emocional así que con paciencia y con mucho cariño.

Miriam Pérez Horcajada

Como habéis podido comprobar en el aula estamos empezando a realizar provocaciones.

MIRIAM PÉREZ HORCAJADA

PROVOCACIONES INFANTILES

¿A qué me refiero con eso de provocaciones?

Es una invitación, una sugerencia, colocada en un rincón del aula que invite a los niños y niñas a participar, a interesar por lo que hay preparado, para explorarlo, utilizarlo y por tanto aprender por descubrimiento.

Para entender que son, creo importante destacar tres principios del enfoque:

  • el papel activo del niño, constructor de su propio aprendizaje sin la necesidad directiva constante por parte del adulto,
  • la importancia del ambiente y
  • el papel bidireccional del adulto, guía y observador de los niños y niñas.

¿Qué elementos se necesitan para poder realizarlas?

En las provocaciones se seleccionan unos materiales diferentes en función de las necesidades e intereses observadas previamente en el aula, estos materiales son preferiblemente naturales o que aporten diferente información sensorial, que combinen entre si, que permitan expresarse

¿Cómo se realiza?

El adulto se preguntará entonces como realizar una presentación de materiales para que sean provocadores e inciten a su interacción, podemos realizar una provocación de un tema para averiguar que conocimiento tienen del mismo.

La figura del adulto no les explica lo que hay que hacer, no les sugiere, ni tampoco les dirige juego; sino que son los niños y las niñas qué por su curiosidad, deseo, sus ganas de descubrir y explorar… los que se acercan al material y le dan el uso que necesitan en ese momento.

¿Qué queremos conseguir con ellas?

Las provocaciones son por tanto un motor de aprendizaje, un aprendizaje constructivista, es decir que va emergiendo de lo que va descubriendo el niño.


El adulto, observando obtiene información sobre cada niño y niña tal cual es, sobre sus necesidades e intereses, evolución y desarrollo, a la vez que es la figura de referencia para que se sientan seguros y puedan explorar.

Las provocaciones no tienen objetivos predefinidos, es decir, no esperamos que los niños y las niñas reaccionen de una determinada manera, es una actividad de final abierto, en la que el resultado no estará ni bien ni mal, son especialmente positivas para el desarrollo de los niños y niñas.

Tienen múltiples beneficios; invitan a la acción y ayudan en la atención, capacidad de concentración, imaginación y creatividad, capacidad de tomar decisiones y fomentan el juego simbólico.

En mi opinión sobre ellas, si se realizan tras una observación cuidadosa de los intereses de los niños y las niñas y estamos dispuestos a dejarnos sorprender por lo que hagan los niños y niñas (ya que muchas veces no harán lo que pensábamos que iban hacer con el material) creo que son maravillosas, permiten que se sorprendan, maravillen, como diríamos una chispa que enciende esas ganas de juego y por lo tanto de aprendizaje.

 

Imaginemos todo lo que podemos ser capaces de hacer con una acción aparentemente tan sencilla. Os animo a introducirlas en vuestras casas.

Ideas para trabajar con una pelota de pilates

La pelota de pilates es una gran aliada para estimular a tu bebé y fomentar que esté boca abajo. En un primer momento, esta posición no les gusta porque la visión que tienen de las cosas es muy limitada, su movilidad es reducida y sienten frustración por no poder alcanzar lo que tienen a su alrededor, en otras ocasiones han pasado tanto tiempo boca arriba que les cuesta un esfuerzo enorme mantenerse en esta postura. Estar sobre la pelota les permite un campo de visión mayor. Además a ti te permite colocarte a la altura de su cara y hablarle, lo que le mantendrá tranquilo, seguro y le distraerá.

Cómo usar la pelota con un bebé.

Por otra parte al ser una superficie circular y no plana le permite tener las manos libres sin tener que aguantar el peso del tronco.

Colocando a tu bebé sobre una pelota estarás ayudándole a fortalecer su musculatura, practicar el agarre con las manos y desarrollar el equilibrio (sistema vestibular).

Es importante que valores el estado de ánimo de tu bebé antes de jugar con él.

Al principio, puede ser que se sienta abrumado y se irrite ante un nuevo estímulo. Empieza por ponerlo en contacto con la pelota unos minutos de diferentes posturas y cuando se haya acostumbrado a esta nueva sensación realiza los demás juegos.

PASAR TIEMPO BOCA ABAJO…. favorece el desarrollo motor.

Practica hasta que ambos os sintáis seguros

Viste a tu bebé con ropa cómoda para esta actividad. Si es posible que cubra sus piernas y brazos para evitar el roce directo de la piel con la goma de la que está hecha la pelota. Evita poner mantas o toallas entre tu bebé y la pelota, ya que podrían favorecer que se resbale y caiga.

 

  • Primero tumba a tu bebé boca abajo sobre la pelota. Con una mano o las dos sujétalo presionando sobre su espalda o culete. De esta manera moverás la pelota y tu bebé a la vez. Es importante que lo muevas en todas las direcciones: delante-atrás, derecha-izquierda y en diagonal.

Estos movimientos deben ser suaves y acompasados. De esta manera su cuerpo siente el efecto de la gravedad que intenta separarlo de la pelota y moviliza todos los músculos para seguir en contacto con ella. Si además lo acompañáis del estímulo sonoro de una canción al ritmo del movimiento, la actividad será mucho más completa y enriquecedora.

Una vez has probado esta postura y tu bebé se siente cómodo puedes tumbarlo de lado sobre la pelota o boca arriba y repetir la misma operación. Con esto conseguirás que tome conciencia de cada parte de su cuerpo.

 

Al principio puede ser que tu también te sientas insegura de tener a tu bebé sobre una pelota y necesitarás, al igual que él, acostumbrarte a este nuevo juego. Practícalo unas cuantas veces antes de estimular a tu bebé con objetos.

Cuando seas capaz de controlar el cuerpo de tu bebé sobre la pelota con una sola mano será el momento de ampliar el juego e introducir, por ejemplo, un sonajero.

  • Colócate a la espalda de tu bebé y con la mano que tienes libre muestrale el sonajero delante de los ojos. A continuación trata de darle el sonajero para que lo sujete con una mano sin que se le caiga. Recuerda siempre hacer el ejercicio primero con una mano y luego la otra,ofreciendo el sonajero a ambos lados de la cabeza.

Al principio es normal que tu bebé sujete el sonajero durante unos pocos segundos en cada mano. Con este juego lo que se intenta es que aumente el tiempo de sujeción y practique el agarre. En esta capacidad influirá su desarrollo neurológico, por eso no debes forzarlo en este intento, sólo es necesario que le pongas el sonajero al alcance de su mano y esperes.

En el momento que pueda sujetar el sonajero durante un rato en la mano sin que caiga será el momento de introducir un segundo juguete en el juego. Al igual que antes, debes ofrecerle la posibilidad de alcanzar el nuevo juguete colocando delante de la mano vacía. Observarás que al intentar cogerlo soltará el sonajero que sujetaba. Los bebés tan pequeños no son capaces de mantener dos objetos, uno en cada mano, a la vez.

Igual que con el ejercicio anterior ve practicando poco a poco probando con una mano y la otra hasta llegar a conseguir que sujete cosas con las dos mano al mismo tiempo.

A medida que tu bebé crezca notarás que pide una estimulación diferente en cada momento. Cuando era un recién nacido era suficiente con tenerlo en brazos cerca de tu pecho para que pudiera olerte y sentir tu calor. Ahora que es más necesita más actividad y algo de ayuda para alcanzar todo el potencial que tiene su cuerpo y su mente.

Espero que os sirvan estas ideas de juego

Pilar Sevilla Rodríguez

¿QUÉ ES EL JUEGO DESECTRUCUTRADO?

Se trata de aquel elemento de juego que no tiene una función única o específica, sino que puede ser lo que la niña o el niño quiera o imagine. No tiene instrucciones concretas sino que su funcionalidad se la da quien lo emplea o usa. Por ejemplo, unos palos de madera, unas piedras o la arena, todos ellos son materiales sin estructura concreta o cerrada, que potencian el juego libre.

  1. El protagonista del juego es el niño o la niña.Los juegos desestructurados fomentan la proactividad del niño y la niña, haciendo que el juego gire entorno a la acción que ellos generan. El material puede ser lo que ellos decidan.
  2. Favorece su imaginación. Este material sin normas, instrucciones o límites, hace que la imaginación de la niña y el niño vuele alto y sea la que gestiona el juego. Perfecto para el desarrollo integral de su cerebro.
  3. Potencia la creatividad. La etapa de 0-6 años es la más sensible para crear y construir elaborando a través de la imaginación ya que es cuando mayor plasticidad cerebral existe. Durante toda la infancia debemos ofrecer materiales de este tipo para potenciar su creatividad de manera global.
  4. Es un juego infinito e ilimitado. No hay una edad para cada juego ni un único juego posible, sino que son incontables sus posibilidades. El material puede ser lo que la niña o el niño deseen, por lo que no tiene un fin principal y no se acaba ni se agota. Además también es un juego que enriquece a los adultos
  5. El juego libre favorece las herramientas intrínsecas de los niños y las niñas. Dependiendo de la etapa en la que se encuentre podrá desarrollar un juego u otro. Al inicio será un juego más funcional o de imitación, para después convertirse en un juego simbólico rico y de creatividad. Irá cambiando según su edad y etapa de desarrollo, exprimiendo sus cualidades intrínsecas
  6. Enriquecimiento sensorial.  Podrá experimentar con sus sentidos lo que el juego le evoque, a través del tacto, el oído, el olfato o la vista. Los materiales naturales de los que están hechos estos juegos, permiten sentir y percibir el juego con todos los sentidos.
  7. Espontaneidad. Este juego no precisa unas instrucciones rígidas, sino que todo es posible a través de la acción espontánea del niño. No existe el bien o el mal, sino que cualquier opción de juego es válida siempre que sea desde el respeto a uno mismo y a los demás.
  8. Favorece la inteligencia y el razonamiento. A través del juego desestructurado es el niño o la niña quien razona, piensa, elabora y lleva a cabo el juego, de manera autónoma. Esto activa procesamientos en él o ella que, de otro modo, no se desencadenarían.
  9. Potencia el pensamiento abstracto. Elaborar a través de nada concreto, no suele ser lo habitual en los juegos que tienen acceso los niños hoy en día, por lo que el pensamiento abstracto no suele favorecerse. En este caso es todo lo contrario.
  10. Mayor capacidad de resolución de conflictos. Al no ser una herramienta cerrada con un único uso o funcionalidad, propicia situaciones de pensamiento y resolución de conflictos. Cuando la niña o el niño se presentan, por ejemplo, ante una construcción que no pueden llevar a cabo o una idea que no son capaces en un inicio de realizar, se ven invitados a potenciar el razonamiento, el pensamiento y el ensayo- error, para así acabar resolviendo el conflicto por sí mismos.

Jugar para un niño y una niña es la posibilidad de recortar un trocito de mundo y manipularlo para entenderlo

Francesco Tonucci.

¿Os animáis a probar en casa?

  • Bolsa del tesoro: Material desestructurado perfecto para bebés y primera infancia. Con estos elementos el bebé estimula sus sentidos, conociéndolos a través del tacto, el gusto o la vista. Ideal para mejorar la motricidad fina, la coordinación óculo-manual y las destrezas manipulativas. Con ellos puede aprender a chocar objetos entre sí, a tirar y dar, rodar, girar, sonar, jugar de manera funcional, meter o sacar. Acciones imprescindibles para la autonomía diaria.
  • Bloques irregulares de madera: Se trata de unas piezas de madera desiguales, perfectas para realizar mini mundos, jugar a crear historias, aprender a apilar e incluso a destruir, siendo nosotros quienes lo apilemos y permitiendo que el niño y la niña lo derriben.

Este juego les encanta y es una etapa que los niños y niñas llevan a cabo a lo largo de su desarrollo. Con este juego podemos favorecer la espera, la paciencia, la atención, la coordinación óculo-manual, además de todas las características mencionadas anteriormente.

Tabla curva Wobbel: La tabla Wobbel de madera permite realizar un juego tanto de creatividad e imaginación como de movimiento y actividad física. A través de este material el niño o la niña podrá desarrollar un juego muy completo. La tabla puede usarse no solo para favorecer el equilibrio, la coordinación, el tono muscular o la fuerza, sino que también es un gran elemento de juego para crear mundos con nuestros personajes, o una gran pista de canicas, e incluso ser una camilla para tumbar a nuestros pacientes mientras jugamos a ser médicos.

Este elemento sirve para infinidad de utilidades y se convierte en pieza clave dentro de cualquier juego (una cuna para bebés, una montaña para jugar con muñecos, un balancín, un tobogán, una pista de carreras de coches, un barco para transportar animales…).- Construyendo con bloques de cartón: Este material de bloques de cartón es ideal para crear diferentes espacios, jugar a distintas profesiones, hacer construcciones como casas, tiendas, una cueva o un escondite, ideal para los niños y niñas, ya que les encanta tener su propio espacio y escondite para leer, jugar o crear. Un material así nos proporciona un juego libre muy variado. Podemos incluso pintar los bloques o decorarlos con otros materiales.

Pilar Sevilla Rodríguez

Cada día es más difícil encontrarnos con un niño ensimismado en la lectura de un libro, nos resulta más sencillo encontrarlos pegados a una pantalla, viendo vídeo dibujos o entretenidos en inacabables partidas. Por eso, es espacio familiar resulta ideal para cambiar estos hábitos y gracias a la amplia oferta editorial que tenemos a nuestro alcance, cuenta con unas posibilidades inigualables para crear lectores, porque el lector no nace, se hace.

Leer juntos, permite a padres e hijos compartir momentos inolvidables y comunicar sentimientos. Los momentos compartidos de lectura refuerzan lazos afectivos y crean en los peques sensaciones y recuerdos perdurables para toda la vida. Pero leer no es un ejercicio trivial, ni animar a leer una tarea puntual. Ambas acciones forman parte de un proceso que se va consolidando y da sus frutos con el transcurso del tiempo y en el que empezar cuanto antes es muy importante.

Desde Caperucita Rosa apostamos siempre por la lectura y con esta actividad de la “Biblioteca de aula” os animamos a:

Buscad tiempo y un lugar para leer con ellos

y hacer de ese momento una rutina diaria y un tiempo especial. No es necesario hacerlo todos los días, pero convertirlo en algo cotidiano ayudará a los más pequeños a valorar la lectura.

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Cread espacio en casa para tener libros

para que los niños puedan acceder a cuentos de forma cómoda y natural. Crear una biblioteca para ellos reforzará sus sentimientos de pertenencia y afecto a los libros.

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Haced de la lectura un tiempo divertido,

cuando los niños son pequeños se pueden leer las historias jugando con la voz, cantando o entonando las distintas emociones de los personajes.

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Sed modelos a imitar,

el ejemplo es importante, los niños imitan lo que ven. Optar por un periódico, revista o libro les demostrará que leer para vosotros es importante.

·

Visitad con ellos librerías o bibliotecas,

nunca es demasiado pronto ni demasiado tarde. Son espacios donde se puede encontrar el libro que requiere cada lector y una gran variedad de títulos nuevos.

Pero lo más importante, leer no debe ser
una obligación, ni para vosotros ni para vuestros hijos, si no un placer que podéis descubrir juntos.

¿Qué les gusta leer a los niños?

Hemos decidido centralizar la respuesta en los niños de 0-3 años que son los que nos ocupan. Para estas edades hay que buscar historias que faciliten la participación de los más pequeños -y las situaciones que sean reconocibles por el pequeño lector.

Conviene tener a mano libros de imágenes, libros sobre el mundo que les rodea, cuentos con sororpresa que incluyan solapas o troqueles para manipular.

Por eso nuestra recomendación es:

  • De 0 a 6 meses: libros de materiales blandos que se puedan manejar sin peligro. Son también recomendables las primeras narraciones orales (nanas, retahílas, canciones….)
  • De 6 a 12 meses: libros-juguete, realizados con material resistente, fáciles de manejar, con imágenes realistas del entorno más inmediato del niño.
  • De 1 a 2 años: libros de diferentes formatos y con ilustraciones que varíen de estilo y técnica para hacer una lectura más de imágenes que de textos..
  • De 2 a 3 años: libros con historias secuenciadas, para hacer relecturas incrementando el contenido de la historia, comentar las ilustraciones y dialogar sobre lo que pasa, invitándoles así a que se expresen.

Creedme si os digo que detrás de la elección de cada libro que forma cada biblioteca de aula hemos puesto todo nuestro amor, toda nuestra ilusión para que a vuestros hogares lleguen libros que esperamos os ayuden en este reto de formar lectores, incluso con la secreta esperanza de que algún título se os quede para siempre muy cerquita del corazón.

No cejaremos en el empeño de trabajar para que un cuento ilumine su expresión y sea su mejor opción para el entretenimiento…..¿os animáis a hacer este camino juntos?

Si nuestros hijos dejan de leer, o nunca han tenido ese hábito, si no llegan a interesarles los cuentos, será en definitiva porque nosotros, la comunidad en la que han nacido, ha dejado de ser visitado por los sueños y hace tiempo que no tiene gran cosa que contar, ni de sí misma ni del mundo que la rodea. No les culpemos por ello, preguntémonos nosotros, como el gigante del cuento, dónde se oculta nuestro corazón y qué ha sido de los sueños y anhelos que una vez lo poblaron”

Gustavo Martín Garzo

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Pilar Sevilla Rodríguez

SI OIGO ALGO…. LO OLVIDO

A través de los sentidos se reciben las primeras informaciones del entorno y se elaboran las percepciones y las sensaciones, constituyendo los procesos básicos de conocimiento. Viendo, oyendo, tocando y explorando el entorno mediante el movimiento, el niño va asimilando experiencias y descubriendo los objetos y sus características.

SI VEO ALGO… LO RECUERDO

Por eso, y como complemento a las distintas actividades programadas para este curso, en Caperucita Rosa dedicaremos un tiempo a mancharnos, divertirnos y experimentar con todas estas sensaciones desde el punto de vista de la expresión plástica.

SI VIVO ALGO… LO APRENDO

A partir de las sensaciones y las percepciones se van formando los procesos superiores del conocimiento, la inteligencia y el lenguaje. Por eso es importante estimular y trabajar los sentidos, a fin de mejorar el mundo cognitivo del pequeño. La riqueza de estímulos sensoriales beneficia al pensamiento, al lenguaje y a la inteligencia de los niños.

Educar con sentido | Descarga nuestro artículo en infografía aquí