Pilar Sevilla Rodríguez

¿QUÉ ES EL JUEGO DESECTRUCUTRADO?

Se trata de aquel elemento de juego que no tiene una función única o específica, sino que puede ser lo que la niña o el niño quiera o imagine. No tiene instrucciones concretas sino que su funcionalidad se la da quien lo emplea o usa. Por ejemplo, unos palos de madera, unas piedras o la arena, todos ellos son materiales sin estructura concreta o cerrada, que potencian el juego libre.

  1. El protagonista del juego es el niño o la niña.Los juegos desestructurados fomentan la proactividad del niño y la niña, haciendo que el juego gire entorno a la acción que ellos generan. El material puede ser lo que ellos decidan.
  2. Favorece su imaginación. Este material sin normas, instrucciones o límites, hace que la imaginación de la niña y el niño vuele alto y sea la que gestiona el juego. Perfecto para el desarrollo integral de su cerebro.
  3. Potencia la creatividad. La etapa de 0-6 años es la más sensible para crear y construir elaborando a través de la imaginación ya que es cuando mayor plasticidad cerebral existe. Durante toda la infancia debemos ofrecer materiales de este tipo para potenciar su creatividad de manera global.
  4. Es un juego infinito e ilimitado. No hay una edad para cada juego ni un único juego posible, sino que son incontables sus posibilidades. El material puede ser lo que la niña o el niño deseen, por lo que no tiene un fin principal y no se acaba ni se agota. Además también es un juego que enriquece a los adultos
  5. El juego libre favorece las herramientas intrínsecas de los niños y las niñas. Dependiendo de la etapa en la que se encuentre podrá desarrollar un juego u otro. Al inicio será un juego más funcional o de imitación, para después convertirse en un juego simbólico rico y de creatividad. Irá cambiando según su edad y etapa de desarrollo, exprimiendo sus cualidades intrínsecas
  6. Enriquecimiento sensorial.  Podrá experimentar con sus sentidos lo que el juego le evoque, a través del tacto, el oído, el olfato o la vista. Los materiales naturales de los que están hechos estos juegos, permiten sentir y percibir el juego con todos los sentidos.
  7. Espontaneidad. Este juego no precisa unas instrucciones rígidas, sino que todo es posible a través de la acción espontánea del niño. No existe el bien o el mal, sino que cualquier opción de juego es válida siempre que sea desde el respeto a uno mismo y a los demás.
  8. Favorece la inteligencia y el razonamiento. A través del juego desestructurado es el niño o la niña quien razona, piensa, elabora y lleva a cabo el juego, de manera autónoma. Esto activa procesamientos en él o ella que, de otro modo, no se desencadenarían.
  9. Potencia el pensamiento abstracto. Elaborar a través de nada concreto, no suele ser lo habitual en los juegos que tienen acceso los niños hoy en día, por lo que el pensamiento abstracto no suele favorecerse. En este caso es todo lo contrario.
  10. Mayor capacidad de resolución de conflictos. Al no ser una herramienta cerrada con un único uso o funcionalidad, propicia situaciones de pensamiento y resolución de conflictos. Cuando la niña o el niño se presentan, por ejemplo, ante una construcción que no pueden llevar a cabo o una idea que no son capaces en un inicio de realizar, se ven invitados a potenciar el razonamiento, el pensamiento y el ensayo- error, para así acabar resolviendo el conflicto por sí mismos.

Jugar para un niño y una niña es la posibilidad de recortar un trocito de mundo y manipularlo para entenderlo

Francesco Tonucci.

¿Os animáis a probar en casa?

  • Bolsa del tesoro: Material desestructurado perfecto para bebés y primera infancia. Con estos elementos el bebé estimula sus sentidos, conociéndolos a través del tacto, el gusto o la vista. Ideal para mejorar la motricidad fina, la coordinación óculo-manual y las destrezas manipulativas. Con ellos puede aprender a chocar objetos entre sí, a tirar y dar, rodar, girar, sonar, jugar de manera funcional, meter o sacar. Acciones imprescindibles para la autonomía diaria.
  • Bloques irregulares de madera: Se trata de unas piezas de madera desiguales, perfectas para realizar mini mundos, jugar a crear historias, aprender a apilar e incluso a destruir, siendo nosotros quienes lo apilemos y permitiendo que el niño y la niña lo derriben.

Este juego les encanta y es una etapa que los niños y niñas llevan a cabo a lo largo de su desarrollo. Con este juego podemos favorecer la espera, la paciencia, la atención, la coordinación óculo-manual, además de todas las características mencionadas anteriormente.

Tabla curva Wobbel: La tabla Wobbel de madera permite realizar un juego tanto de creatividad e imaginación como de movimiento y actividad física. A través de este material el niño o la niña podrá desarrollar un juego muy completo. La tabla puede usarse no solo para favorecer el equilibrio, la coordinación, el tono muscular o la fuerza, sino que también es un gran elemento de juego para crear mundos con nuestros personajes, o una gran pista de canicas, e incluso ser una camilla para tumbar a nuestros pacientes mientras jugamos a ser médicos.

Este elemento sirve para infinidad de utilidades y se convierte en pieza clave dentro de cualquier juego (una cuna para bebés, una montaña para jugar con muñecos, un balancín, un tobogán, una pista de carreras de coches, un barco para transportar animales…).- Construyendo con bloques de cartón: Este material de bloques de cartón es ideal para crear diferentes espacios, jugar a distintas profesiones, hacer construcciones como casas, tiendas, una cueva o un escondite, ideal para los niños y niñas, ya que les encanta tener su propio espacio y escondite para leer, jugar o crear. Un material así nos proporciona un juego libre muy variado. Podemos incluso pintar los bloques o decorarlos con otros materiales.

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